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Reclutamiento de fibras musculares

Reclutamiento de fibras musculares

Para que se consiga una respuesta en el músculo, la neurona motora debe estimular a la fibra muscular en un grado suficiente para ser activada. Es lo que se ha denominado como la “ley del todo o nada”, que determina que existe un umbral de activación que debe ser superado para obtener una respuesta.

Este artículo va un poco destinado para los amantes del método RIR cuando es usado para la hipertrofia, como por ejemplo el fitness o culturismo, no así en el deporte de la fuerza que si que lo considero necesario al sobrecargar tanto el sistema nervioso central. Ojo que una semana de descarga o no llegando al fallo si que recomiendo cada x semanas de entrenamiento intenso, pero usar este método RIR a diario es perder el tiempo, yo nunca he visto a un culturista grande entrenar así, y sin embargo la gente que lo proclama no está fuerte, por lo tanto saca tus propias conclusiones. Dicho esto entramos en detalle. Es muy complicado que una situación intervengan el 100% de las fibras musculares que tenemos, ya que la posibilidad de reclutar más fibras depende de la coordinación intramuscular e intermuscular (experiencia del sujeto) y, sobre todo, de la capacidad de reclutamiento que puede ser mejorada con un entrenamiento de fuerza o hipertrofia. Los músculos están formados por multitud de fibras musculares, los cuales se contraen generando una fuerza. Esto es posible gracias a lo que se denomina Unidades Motoras. Estas están formadas por una neurona motora y un grupo de fibras musculares inervadas a las que controla mediante impulsos. Las fibras inervadas por una neurona son todas del mismo tipo y su número varía mucho dependiendo del caso que hablemos, desde alguna decena a más de mil. Si el número de fibras que activa una neurona es bajo el movimiento de la musculatura puede ser muy preciso. Si por el contrario un grupo muscular agrupa muchas fibras musculares por neurona (como por ejemplo el dorsal 400/1), el movimiento será potente y brusco. Cada músculo a su vez está formado por multitud de unidades motoras. La fuerza generada por el músculo depende del número de neuronas motoras que activen sus respectivas fibras y de la frecuencia con la que lo hagan (entre 10 y 100 impulsos nerviosos por segundo). El tamaño de la neurona motora difiere según el tipo de fibras que controla (pequeña-fibras lentas, grande-fibras rápidas, media-fibras intermedias). También cabe destacar que las fibras musculares se contraen por el principio de “todo o nada”, no hay contracción parcial, se contraen o no se contraen. Estas tienen un umbral de activación que debe ser sobrepasado si queremos que se contraigan, y una vez superado, una sobrexcitación no producirá una contracción más fuerte. Por lo tanto para mover una carga muy pequeña se necesitarán pocas unidades motoras (fibras lentas), pero para una carga máxima se requerirá activar el mayor número de unidades motoras posibles, tanto rápidas como lentas con mucha frecuencia y una correcta sincronización. Cuando hablamos de un ejercicio multiarticular y complejo, lo explicado anteriormente debe ocurrir tanto de forma intramuscular como intermuscularmente (entrenamiento y experiencia) para que el trabajo se haga de la forma correcta. Un sujeto sin entrenar tiene un sistema nervioso ineficiente, por lo que sus unidades motoras no se sincronizan correctamente, e incluso las unidades motoras más grandes ni siquiera llegan al umbral de activación. Mientras que un sujeto bien entrenado tendrá un sistema nervioso más eficiente y por lo tanto generará mas fuerza. Por tanto, la fuerza que somos capaces de generar viene dado por el potencial de la fibra muscular y así como la eficiencia del sistema nervioso para reclutarlas. Fuerza y reclutamiento de fibras La forma en que el ser humano genera la fuerza se produce a través de dos vías básicas: 1. Velocidad de descarga de frecuencia de disparo de las motoneuronas 2. El reclutamiento de unidades motoras de diferente umbral excitatorio. Para comprender el reclutamiento de unidades motoras en general se utiliza el concepto propuesto por Henneman 57' al cual denominó el "Principio del tamaño" donde el funcionamiento del sistema muscular se produce a través de unas fases de activación, donde cada tipo de fibras va participando en función de las demandas del sistema nervioso. Esto hace que cada tipo de fibra muscular sea protagonista en un determinado tipo de ejercicio físico según su duración y fuerza necesaria.