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La grasa localizada

La grasa localizada


Cada persona puede acumular mas grasa que otra en diferentes partes del cuerpo, así como también varía del hombre a la mujer.


El saber cual es cada una de ellas, puede permitirnos atacarla de la forma mas adecuada.


Ya te habrás dado cuenta que la grasa tiene varias posibles ubicaciones.


Estos depósitos de grasa dependen de la edad, el sexo y otros factores como el estrés , la ingesta de algunos fármacos o posibles dolencias y hábitos o rutinas de vida insanos. Es fundamental los hábitos saludables para evitarlos, dieta sana y ejercicio físico.

Con la edad la grasa localizada se convierte en una grasa mucho más difícil de eliminar, es una grasa más dura, interna y estocada. Los hombres tienen más tendencia de acumular en la zona abdominal, laterales de la cintura y espalda. Las mujeres, principalmente en la cintura, cadera, glúteos, muslos y algunas veces también en brazos. Las adiposidades de grasa igualmente van a ser diferentes dependiendo si es grasa más superficial, o más interna (muscular) y visceral. - La grasa superficial, esta debajo de la piel y es como la celulitis. - La grasa que esta entre la piel y el musculo depende mucho de nuestra propia estructura. - La grasa visceral, es la que se acumula alrededor de nuestros órganos, es muy dependiente de la edad, sobre todo la grasa abdominal, de órganos como el hígado, y se convierte en un problema de salud. La grasa acumulada en la parte superior del cuerpo se corresponde a la obesidad llamada alimentaria. Aparece como motivo de una ingesta calórica alta y mantenida (¡como todas!, pensarás tú. ¡Pues no!) Es una grasa dura, localizada en tórax, nuca y cara. Por ello, se podrá combatir con una paulatina disminución de las calorías de nuestra dieta (recordamos que no es aconsejable retirar más de 500 calorías de golpe, y que éstas deben repartirse entre carbohidratos, proteínas y grasas). La obesidad abdominal (la típica del cervecero barrigón y de piernas delgaditas), está relacionada con problemas cardiovasculares. Aparece en relación a malas digestiones por deficiencias en el hígado y en el páncreas. Es frecuente en los casos de hiperinsulinismo, es decir, cuando abusamos de pasta, pan, dulces, cerveza, etc. En la mujer suele ocurrir cuando se padece estreñimiento severo. Solución: disminuye la cantidad de carbohidratos complejos, busca los de menor índice glicémico y utiliza suplementos que ayuden a regular la insulina (cromo, garcinia, vanadio, zinc, glutamina, fibra, etc.). Para el estreñimiento, la más sencilla de las soluciones, y que me perdonen los fabricantes de laxantes: antes de desayunar tomar un kiwi más un vaso grande de agua, y otro antes de merendar si no resulta suficiente. Cuando la grasa abunda en la región de los “michelines”, en los laterales de la cintura, tan frecuente en los hombres, estamos ante la obesidad sedentaria. Cualquier tipo de entrenamiento, tan aeróbico (cardiovascular) como anaeróbico (pesas) puede sernos útil. Las obesidad circulatorias son típicas femeninas. Cuando es por debilidad capilar, la grasa se localiza en piernas y brazos, en forma de bota y la mujer no tolera bien el frío. Cuando afecta al sistema venoso, se localiza en las piernas, y suele empeorar con los embarazos. La linfática también afecta a las piernas, pero es dura, lisa y no se altera con los cambios de temperatura. Son difíciles de tratar, pues no se deben a la alimentación (aunque pueden empeorarse con el consumo de alcohol, tabaco, azúcares, etc.). Aquí es muy importante la herencia (cómo estaba el sistema circulatorio materno). El eje