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Glucógeno muscular y rendimiento

Glucógeno muscular y rendimiento


Para conseguir un óptimo rendimiento

deportivo, tanto en culturismo como en

cualquier deporte resulta de gran

importancia conocer y saber controlar

el sistema metabólico relacionado con

el glucógeno muscular y la optimización

del consumo proteico. Los depósitos de glucógeno se encuentran en los músculos y el hígado, y son limitados, por lo tanto son de primordial importancia llenar estos depósitos tras finalizar el ejercicio, para evitar el catabolismo muscular. La recuperación de las reservas de glucógeno tras la realización del ejercicio físico es un proceso lento que puede llevar de 24 a 48 horas o más según el esfuerzo realizado y duración. La velocidad de resíntesis del glucógeno es máxima en las 2 primeras horas tras la realización del ejercicio físico. El proceso de resíntesis glucogénico podría acelerarse por la ingestión simultánea de hidratos de carbono-proteína o aminoácidos ( ratio de carbohidratos/proteína 3/1 o bien 2/1 dependiendo del deporte ), siendo una buena opción tomar nada más acabar la sesión de entrenamiento una mezcla de un hidrato de carbono rápido como amilopectina o dextrosa ( 1 gramo por kilo de peso corporal magro) con proteína aislada CFM (0,5 gr./kg.). ( Siempre contar el peso magro, ya que la grasa no es tejido activo ). Intensidad y consumo energético Un incremento en la intensidad del ejercicio llevará asociado un incremento en la participación de los hidratos de carbono como combustible energético. Si la duración del ejercicio continúa, será necesario movilizar las reservas de glucógeno para que de esta manera se mantengan los valores circulantes de glucosa, de tal forma que si éstos no se pueden mantener, la intensidad del ejercicio se verá reducida. Como ya sabemos, las grasas participan en los ejercicios de tipo aeróbico pero no en los anaeróbicos, y éste es el motivo de que cuando se aumenta la intensidad del ejercicio, aumente la contribución de los hidratos de carbono y no la de la grasa. De hecho, para una intensidad de ejercicio del 50% de VO2 máx. dos tercios de la energía consumida es en forma de grasa, pero cuando ésta pasa al 75% de VO2 máx. los hidratos de carbono pasan a ser la principal fuente de energía, y la respuesta es similar tanto en varones como en mujeres. Tanto el ejercicio moderado de larga duración como el ejercicio intermitente de alta intensidad suponen una pérdida significativa en los depósitos de glucógeno muscular debido a que el glucógeno muscular es una importante fuente energética en la ejecución deportiva. Las proteínas también contribuyen como reserva energética tanto en situación de reposo como durante el ejercicio; sin embargo, solo representan entre un 5% y un 15%, aunque en estados de baja injesta de hidratos de carbono y unido a un gran desgaste, como es un culturista en precompetición, la contribución protéica es mucho mayor, lo que le llamamos catabolismo protéico o muscular. Los depósitos de glucógeno muscular Los depósitos de glucégeno en el organismo son escasos si consideramos la cantidad total que se podría utilizar durante el ejercicio, ya que en ejercicios de intensidad realizados por deportistas entrenados se utilizan a una velocidad de 3-4 gramos por minuto, de tal forma que si el ejercicio se prolonga, hasta 2 h